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January 19 Empatheia¿Se trata de un tópico o realmente son las mujeres más solidarias que los hombres? En España, la vulnerabilidad social, la violencia, exclusión, drogadicción, prostitución… convierten a la mujer en uno de los principales colectivos necesitados de ayuda, al igual que fuera de nuestras fronteras. Muchas mujeres necesitan protección por el simple hecho de haber nacido mujeres. ¿Es esto lo que nos impulsa al altruismo? Los datos numéricos corroboran la teoría. Del total de colaboradores activos en ONGDs, los porcentajes de voluntarias y temporales superan a los de los hombres. Éstos sólo cuentan con cifras más altas cuando hablamos de colaboradores contratados. Las mujeres comprenden mejor los temas de acoso sexual, maltrato o discriminación porque la mayoría se han visto afectadas de alguna manera. Tradicionalmente, la “ayuda al prójimo” ha sido una acción correspondiente a la mujer, que siempre ha estado más implicada con el propio ser humano, debido a su rol histórico: labores del hogar, cuidar ancianos, niños y hasta al marido o pareja. A pesar de que actualmente estos esquemas están cayendo, en ellas se ha desarrollado una tendencia a la ayuda más desarrollada. Tanto en el mundo del Voluntariado como en el campo “de lo social”: Trabajo Social, Enfermería, Pedagogía, Psicología, etc., siempre han participado más mujeres que hombres. La fémina tiene más sensibilidad para captar las necesidades de los demás y, de modo natural, se siente inclinada a proteger al más débil. Esas cualidades son necesarias para la maternidad, que conlleva cuidado y ternura, lo que no sólo se práctica con el niño/a si no con los/as demás. Así como el hombre está preparado por la naturaleza para la paternidad, la mujer lo está para ser madre. Es cuestión no sólo fisiológica sino también psicológica. Hay asociaciones cuyas actividades están exclusivamente dirigidas a las mujeres: victimas de malos tratos, en situación de marginación, etc. Está claro que siempre se ha de incluir a la mujer entre los grupos sociales más desfavorecidos. En el campo de las drogodependencias, por ejemplo, la mujer sólo llega al 17% de los/as drogodependientes, pero en cambio, en el mundo del maltrato, es la que lleva la peor parte, la mayoría de las veces por un problema de dependencia hacia el hombre. Pero ni la educación ni la sociedad son las principales responsables. En el cerebro podría estar la clave. Las diferencias entre nosotros se encuentran en el lóbulo temporal del encéfalo. El cerebro femenino está más lateralizado hacia el hemisferio izquierdo, una zona especializada en el área de la comunicación. Por eso somos más perceptivas, más protectoras. En los hombres tiene más peso el hemisferio derecho con su capacidad para manejar el espacio y la abstracción de ideas. Este es el motivo por el que las mujeres aprenden a leer antes o perciben mejor el talante de sus interlocutores, por qué hay más hombres dedicados a las matemáticas y la composición musical, por qué los juegos de los niños son más agresivos que los de las niñas, por qué las mujeres tienen más facilidad para los idiomas y hasta por qué los hombres son más competentes a la hora de aparcar un coche en espacios pequeños… Un estudio realizado en Toronto revela que si bien los ejecutivos varones soportan mejor el estrés (algo muy valorado hasta ahora para puestos directivos), las mujeres mantienen mejores relaciones interpersonales y son socialmente más responsables que sus compañeros. A pesar de que, afortunadamente, la diversidad humana nos obsequia con hombres solidarios y mujeres creativas, es un hecho que la empatía es una de las marcas de fábrica del cerebro femenino. April 13 Yo soy sinestésica, ¿y tú?Desde pequeña los colores han marcado mi vida de diferentes maneras. Aprendí a leer relacionando cada letra con un color, memoricé los números ligándolos a colores y más tarde pensé (al recordar este curioso aprendizaje) que se trataba de una excentricidad causada por los estímulos coloristas que recibía continuamente durante mi infancia por parte de la gente y el ambiente que me rodeaba.
Así, la serie de números del 1 al 9 aparecía de la siguiente manera en mi cabeza y aún hoy me parece inconcebible de otro modo:
1 2 3 4 5 6 7 8 9
Las vocales (por no colocar todo el alfabeto) son para mí de estos colores, de manera también subjetivamente inamovible:
A E I O U
Y con las notas musicales me ocurre otro tanto de lo mismo:
DO RE MI FA SOL LA SI
Recientemente he descubierto que este fenómeno ¡tiene nombre! y que el mío no es un caso aislado. Una de cada 2000 personas relacionamos casi innatamente las letras, los números, los nombres... con colores convirtiéndonos de esta manera en SINESTÉSICOS. Y parece lógico, en la asignatura de Literatura se aprende que una figura retórica es la sinestesia, consistente en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios. Sería el caso de las expresiones soledad sonora o verde chillón.La sinestesia como fenómeno de la percepción tiene multitud de modalidades. Lo más común es relacionar grafías y colores, pero es también habitual hacer corresponder colores a unidades de tiempo o sonidos. Asimismo, un sinestésico puede percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con determinada textura o sentir que su piel es presionada al contemplar un objeto cualquiera pero también puede ver un rojo más intenso cuando un sonido se vuelve más agudo, o tocar una superficie más suave le puede hacer saborear un sabor más dulce. Existen decenas de tipos de sinestesias.
Considerado por algunos científicos como un trastorno perceptivo y por otros un plus de riqueza sensorial para las personas que lo sufrimos/disfrutamos, parece poder convertirse en una ventana hacia los misterios de la conciencia humana. Todavía se desconocen las causas que lo producen pero se cree que puede originarse en la infancia, ya que los bebés perciben el mundo de forma sinestésica y en algunos casos la percepción de los sentidos no se separa cuando debería hacerlo naturalmente.
![]() Los románticos consideraban a los sinestésicos "una vanguardia espiritual de la humanidad, más cercanos a Dios que los que tienen sentidos segregados" y Kandinsky "como los buenos violines... vibran en todas sus partes al contacto del arco". Fuera de estas exageraciones, ya superadas, lo que es indiscutible es que queda aún mucho por descubrir sobre ellos/nosotros.
Por el momento se sabe que las sinestesias:
* funcionan como un diccionario: un mismo estímulo siempre evoca una misma percepción
* ocurren involuntariamente
* cada sinestésico tiene las suyas propias
* son permanentes: no cambian desde la infancia
* son hereditarias
* son más frecuentes entre homosexuales y zurdos
Lo peor de la sinestesia como experiencia individual es la incomprensión, que suscita un fuerte sentimiento de soledad, puesto que las sensaciones que se experimentan no son compartidas normalmente por la gente que nos rodea. Aún así, y a pesar de tratarse de algo que me acompaña desde que recuerde, ahora soy consciente de que se trata de una condición real y de agradecer, porque permite ver el mundo en color incluso cuando no lo es.
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