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9月30日 Yo confieso
Durante muchos años he vivido engañada, porque tenía la certeza de que no me gustaba Hugh Grant. Oía cosas buenas… “gusta a mujeres, gusta a hombres, es un galán diferente…” y cosas malas sobre sus adiciones, excesos y perturbaciones. Todo ello me era indiferente. Volví a ver Sentido y sensibilidad hace unos meses y casi al final, en la escena en la que se debate entre la estoicidad y la emoción ante Emma Thompson, pensaba… “vaya, cómo me lo creo como decimonónico educada y encantadoramente reprimido” Y me di cuenta de que su interpretación me había llegado. Aunque en cierta manera ya lo sabía. Y no sólo en la película de Ang Lee. Lo mismo he pensado al ver El hombre que subió una colina pero bajó una montaña, cambiando época y ambientación, día a partir del cual he recopilado mentalmente todas las películas en que interviene y he visto (Love actually, Notting hill, Amor con preaviso, El diario de Bridget Jones, Un niño grande, Lo que queda del día, Lunas de hiel), algunas horribles, otras interesantes y las menos, buenas; llegando a la conclusión de que, a pesar de todo, su eterna dualidad pijo/pardillo me llega, me la creo. Así que a mi lista de actores va, porque se ha desmoronado la manía irracional que creía que le profesaba. Me llamo Laura y me gusta Hugh Grant. No sé por qué resulta tan difícil PD: ¿El nuevo James Stewart? Se aceptan opiniones 9月23日 Por la lecturaEscrito y firmado por Jose Luis Sampedro, escritor, filósofo y buena gente.
Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.
Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas.
Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia.
La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.
Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.
En la vida corriente el que paga una suma es porque: a) obtiene algo a cambio. b) es objeto de una sanción.
Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?
Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil.
Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autorcargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.
¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!
Foto: Nicoletta Tomas Caravia, interesante descubrimiento. Caras femeninas tímidas, escondidas, observando, sintiendo, azules... 9月21日 Secret blooming
La adaptación cinematográfica del clásico de Frances Hodgson Burnett, El jardín secreto (1993), dirigida por Agnieszka Holland, es simplemente maravillosa. Y no sólo lo fue cuando la vi enseguida de leer el libro, hace más de 10 años, sino que actualmente no ha perdido un ápice de magia. El trabajo de Holland es fiel al original y aunque está catalogada como cine "familiar", constituye un reto, un paso más allá de lo que se espera el espectador medio. Las interpretaciones rezuman credibilidad decimonónica, la ambientación está repleta de una magia misteriosa, la fotografía es espectacular y la banda sonora... Especial resalte merecen las preciosas notas compuestas por Zbigniew Preisner para la película. Las escenas sobre el renacimiento del jardín siempre acuden cuando algo dentro de mí reclama flores, raíces, árboles, belleza natural. La redención del jardín secreto era el florecimiento de la vida de Mary, de Colin, y de todos en cierta medida. Foto: Andrew Knott, Kate Maberly y Heydon Prowse como Dickon, Mary y Colin 9月18日 Y el mundo siguió girando “Para Laura este beso, y además Luis Berlanga” (Agosto '05) 9月15日 No
01.- Lugar: ciudad, país, pueblo, paisaje… 02.- Comida 03.- Bebida 04.- Pintor o su obra 05.- Libro o autor 06.- Película o género 07.- Cantante o grupo y canción 08.- Género musical 09.- Película reciente 10.- Película clásica 11.- Prenda de vestir 12.- Estilo o forma de vestir 13.- Color 14.- Número 15.- Costumbre, acción o manía de la gente 16.- Uniforme 17.- Profesión 18.- Personaje actual 19.- Personaje histórico 20.- Tarea del hogar 21.- Actor español 22.- Actor extranjero 23.- Actriz española 24.- Actriz extranjera 25.- Hora del día o de la noche 26.- Programa de televisión 27.- Deporte 28.- Monumento (se supone que famoso o histórico) 29.- Edifico actual (lo mismo que el anterior) 30.- Anuncio de televisión, prensa o radio 31.- Revista y/o publicación de cualquier tipo 32.- Una de tantas cosas que se ponen de moda 33.- Fruta 34.- Sabor de helado 35.- Calzado 36.- Flor 37.- Día de la semana 38.- Mes 39.- Un momento de tu vida 40.- Un año en tu vida
Foto: la foto que tuve durante años en la carpeta del cole 9月11日 Los amos de la oscuridad
Los amos de la oscuridad son los dueños de la ciudad sin luz del día en las vísperas de festivo. Uno puede ser temporalmente amo de la oscuridad si sale de fiesta y sobre todo si se vuelve a casa a las tantas de la mañana. En este caso no hay problema, se siente uno seguro al amparo de la clase dominante. Pero la situación cambia radicalmente cuando no se forma parte del jolgorio y se ha de compartir espacio y tiempo con ellos. Si se viven esas horas de retirada desde fuera, uno se convierte automáticamente en antagonista de la banda. El gesto sereno, el andar firme y la ropa recién sacada del armario son características contrarias a las de lo amos de la oscuridad, con su expresión perdida, pasos titubeantes y vestuario manchado tras varias -y diversas- copas. Esos rasgos delatan. Y parece existir una rabia unilateral hacia ellos por parte de los nocturnos. Últimamente y tras varias experiencias nefastas en mis encuentros con alguno de esos ejemplares a horas intempestivas, cuando trataba de desplazarme por la ciudad, me encuentro inevitablemente buscando para esos movimientos la hora en la que caduca el reinado de los amos de las oscuridad, la hora en la que ya no son la especie predominante, en la que puede que sigan pululando, pero la masa de gente que comienza su día y no lo continúa sin prisa por terminarlo, es ya más poderosa que ellos. Odiosa amenaza, que cada vez más es, tristemente, miedo.
Foto: Cigüeñas en Gramedo (Palencia), by Suspe Que con fiel anhelo libres ya
Y amenazo con publicar más… * Si fuera un mes: julio
Viajar al pueblo en una fecha tan señalada es extraño. Entrañable a la vez que triste. Las ausencias son numerosas y cada uno de los presentes tiene a quien extrañar. Pero no podemos dejar que la celebración de la Virgen del Valle se pierda en el olvido. Se lo debemos a ellos. Porque era su gran fiesta. En cualquier caso el fin de semana ha sido completo. Viajar al lado de Jesús, celebrar el cumple de la mamma mia en grand comité, oír a desconocidos -no por más tiempo- alabar su estilo bolero heredado del abuelo, las conversaciones de mi padre con la gente del pueblo, el afán recolector de los Pérez, disfrutar de Ruti por fin, comprobar el talento de una Diana empeñada en revivir a Vallespinoso, bailar en la verbena ¡en la plaza! y escuchar a Carlitos lengua-de-trapo sus largos discursos. Completo ———–
- Qué, ¿qué pasa? - dijo el hombre gris, enarcando las cejas - ¿Todavía no estás contenta?. Vosotros, los niños de hoy, sí que sois exigentes. ¿Quieres decirme qué le falta a esa muñeca perfecta? Momo miró al suelo y reflexionó. ———–
Foto: Country lane, de Jim Warren. Pura armonía |
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